 |
Las
Lic. Gabriela Hillar y Virginia Blaistein, forman
parte del equipo de 'Proyecto Upa', desde donde acompañan
hace más de 10 años la crianza y la
educación de los más pequeños.
En este momento del año, donde la agenda de
propuestas para espectáculos infantiles está
más nutrida que nunca, nos parece oportuno
compartir con uds. esta nota, ya que a veces, no resulta
fácil elegir entre tanta oferta.
¿Por
qué ahora los bebés ya van al teatro?
Especialmente porque creemos y sentimos a los niños
y niñas desde el primer día de gestación.
Sabemos que hoy se reconoce al niño
|
|
desde su nacimiento como un ser social, en interacción
con su medio y que se estructura como persona a partir
de los vínculos iniciales y de cómo
los adultos más importantes que lo rodean,
le muestran el mundo. El teatro, el cine, el circo...
entre otras manifestaciones artísticas de nuestra
cultura, hoy son espacios para compartir con los niños
desde su nacimiento, son espacios posibles para criar
y crecer.
Así lo entienden las madres y los padres que
sostienen a estas personas en formación. A
ser espectador, se aprende. Hay códigos especiales
para esta convención social, espacios y tiempos
diferentes a los de la plaza, el pelotero, el jardín
maternal o de infantes: colas de espera, boleterías,
ubicaciones, tickets, butacas, tiempos para los silencios
y para los aplausos...
¿Realmente les gusta
o es una manera de que los padres puedan también
ir a algún lado?
Para que les guste, tienen que aprender un código.
Los padres pueden elegir el espectáculo de
acuerdo a ciertos criterios como la
excelencia estética (luz, sonido, escenografía,
vestuario...) y de contenidos (argumento, música,
danza, recursos utilizados, tiempos...).
Como todo proceso de aprendizaje, lleva su tiempo.
Los adultos acompañantes deben saber que al
principio permanecerán por espacios cortos
de tiempo dentro de la sala y luego los irán
alargando. Pueden asustarse por alguna razón,
si lloran o se tensan, será aconsejable que
salgan al hall, tranquilizar al niño y luego
intentar probar nuevamente...
Obviamente un buen espectáculo es entretenido
y emocionante también para los adultos. El
arte, el verdadero arte, no tiene barreras de edades,
apunta a la sensibilidad y eso es lo importante!
Es preferible asistir en un comienzo, durante los
tres primeros años, o las primeras experiencias
a espectáculos creados especialmente
para bebés y niños pequeños,
porque serán cuidados y adecuados.
¿En qué beneficia
a los chicos ver teatro desde tan chiquitos?
Los beneficios son muchos y no solo para los chicos
sino que también para los adultos son significativos.
Compartir tiempos de ocio. Mirar al mundo con ojos
curiosos, disfrutar de compartir con la comunidad
espacios de comunicación.
Aprender a gustar de hechos artísticos. Tomar
modelos en valores. Construir el espíritu crítico
y... Disfrutar, disfrutar, disfrutar.
Jugar desde el lugar de espectador.
El
equipo de Proyecto UPA tiene varias propuestas teatrales
para compartir con los más chiquitos. Durante
vacaciones de invierno, estarán en el Auditorio
Cendas -Bulnes 1350, Palermo- todos los días
a las 15 hs. con su espectáculo 'Canciones
a Upa y... Arriba el telón' [ver
información sobre este espectáculo]
Más información en: www.proyectoupa.com.ar
|