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hasta
los 3 años de edad (una versión en inglés
de la escala se encuentra en la página web
(www.asha.org/public/speech/development/chart.htm
).
"Los
niños comienzan a comprender la mayor parte
de lo que escuchan a su alrededor dentro del primer
año de vida", dijo Diane R. Paul, directora
de temas clínicos de patología del habla
y lenguaje de la Asociación Norteamericana
del Habla, el Lenguaje y el Oído.
Los
niños de un año, agregó, "comienzan
a utilizar palabras sueltas y siguen directivas simples
y señalan a partes del cuerpo y escuchan historias
simples".
A
los dos años, comienzan a unir palabras; a
los 3, deberían estar utilizando oraciones
de tres palabras como mínimo. Las primeras
expresiones pueden ser sencillas, pero lo que las
produce es muy complejo.
Cuando
un niño no logra esos objetivos,
puede haber una multitud de razones. Coplan, que también
es autor del libro Encontrar el sentido de los trastornos
de orden autista ( Making sense of Autistic Spectrum
Disorders , Random House, 2002), afirma que considera
el retraso en el habla dentro de un contexto muy amplio,
que va desde lo cognitivo hasta la comunicación.
¿Se
trata de un problema relacionado puramente con el
habla y el lenguaje o hay un retraso más global?
¿Algo ha salido mal en las conexiones sociales
del niño?
Qué
preguntarse
La primera pregunta que hay que plantearse es si el
niño puede oír. Hoy, a todos los recién
nacidos se les controlan los oídos antes de
salir de la nursery, pero exámenes posteriores
pueden detectar una pérdida de oído
progresiva o adquirida.
La
próxima pregunta: ¿qué pasa con
el resto del desarrollo del niño? El retraso
del habla y del lenguaje puede ser una manera de que
los padres y pediatras adviertan antes un retraso
global del desarrollo.
"Se
advertirá un retraso del lenguaje receptivo,
del uso de las habilidades visuales, como señalar;
habilidades adaptativas, como utilizar una cuchara
o un crayon . "Un niño de 18 meses que
no siga las órdenes, que no utilice la cuchara,
indica que estamos ante un retraso global."
Los
temas de habla y lenguaje pueden también ser
claves tempranas para detectar trastornos del neurodesarrollo,
incluidas diversas formas de autismo. No todos los
niños con autismo tendrán un habla tardía
a pesar de que a menudo no utilicen palabras para
comunicarse; un niño así puede haber
memorizado el alfabeto, asegura Coplan, pero sin haber
aprendido a decir "mamá" o "papá".
Si
el oído y el desarrollo del niño son
correctos, otra cuestión por tener en cuenta
es el entorno. ¿Alguien le habla al bebe? ¿Hay
algo que entorpezca, quizás un hogar caótico
o uno de los padres severamente deprimido? Tanto el
habla como el lenguaje requieren estimulación.
Los
pediatras han sido criticados en el pasado por echarse
atrás al realizar un dignóstico de habla
tardía, pero los tiempos han cambiado, y el
doctor Coplan lo atribuye al apoyo de los padres y
a un programa federal de intervención temprana
(de Estados Unidos), que hizo posible que los niños
menores de 3 años tuvieran una evaluación
gratuita.
Consejos
para padres
A los pediatras se les recuerda una y otra vez no
descuidar los retrasos en el habla y el lenguaje,
y no quitarles importancia y decir que los niños
tardan más que las niñas en hablar o
que los hermanos menores tardan más que los
mayores. Esos factores pueden contribuir a una variación
normal, pero no deben ser utilizados para explicar
que un niño no alcanza los niveles esenciales.
Como
lo saben todos los pediatras, los que realmente saben
en esta historia son los patólogos del habla
y el lenguaje.
El
doctor Paul ofreció algunos consejos generales
para los padres que quieren mejorar el habla y el
lenguaje de sus hijos: "Hablen a su hijo sobre
lo que le interesa. Léale a menudo. Si se está
en un hogar bilingüe, háblele y léale
en el idioma en que se sienta más cómoda.
Hable clara y naturalmente, y use palabras reales.
Muestre interés cuando el niño habla".
Y,
por sobre todas las cosas, escuche lo que su hijo
le está diciendo.
ø
Fuente: THE NEW YORK TIMES
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