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"Dos ensayos, pasamos los temas y tocamos",
recuerda hoy Gustavo Libedinsky, líder de Papando
Moscas, el grupo de rock para chicos que ya cuenta
con dos discos en su haber y más de 300 presentaciones
en teatros, pubs, eventos, clubes y programas de televisión.
Después de ese primer show (y sus repeticiones),
con una convocatoria que superó todas las expectativas,
decidieron darle forma al espectáculo y volver
a presentarse al año siguiente. Pensaron números
actuados para presentar cada tema y se lanzaron al
ruedo.
En el 2000 las canciones que había creado aquel
maestro de música para trabajar con los chicos
fueron el punto de partida para el primer disco de
la banda, "Mi Primer Rock", editado en forma
independiente.
Después vinieron los contactos con algunos
productores, la profundización del trabajo
actoral, nuevas canciones y, en el 2003, la edición
de "Sacando Canas Verdes", esta vez en manos
de una discográfica (RGS Music).
Este año apuntan a llegar a un público
cada vez más masivo, agrandar la producción
de sus espectáculos y contactarse con productoras
de televisión para empezar a proyectar su propio
programa.
"Para las vacaciones de invierno, tenemos la
idea de agrandar el formato del show. En principio
sería el mismo espectáculo pero la idea
es mixturar un poco con cosas del primer disco. Hacer
un Sacando Canas Verdes 2", cuenta Libedinsky,
voz principal de la banda y compositor de la mayoría
de los temas.
Pero
Sacando Canas Verdes ya lo habían presentado
en Niceto, el año pasado, y después
en el Centro Cultural de la Cooperación.
Sí. Al show que hicimos el año pasado
tuvimos que hacerle algunas modificaciones para adaptarlo
a la sala del teatro. Porque escénicamente
es otra historia el ámbito del pub o la disco,
que es en donde nosotros habitualmente estamos más
cómodos, que el del teatro.
En un lugar como Niceto o el Hard Rock, todo hace
al show. No está focalizado únicamente
en el escenario. Hay otras cosas que pasan y que también
hacen al espectáculo. Y la escenografía
está hasta en la puerta de entrada.
En cambio, en el teatro no. La sala está oscura,
las luces están puestas en el escenario y eso
implica un laburo en la puesta de otra forma. Son
formatos distintos, los dos interesantes.-
¿A
qué cambios apuntan con la nueva producción?
El concepto es el mismo, lo que va ser muy distinto
es el impacto visual. Estamos hablando de hacer efectos
especiales, trabajar con pantalla gigante
Queremos
darle un formato, no de estadio, pero sí de
una cosa intermedia. Y la idea es hacer un teatro
grande.
Porque nos damos cuenta que el punto flojo de Papando
está en la producción. El sonido de
la banda, la música, el show en sí se
lucen y la producción se queda. Es lo que pasa
siempre que uno mejora mucho un aspecto: el que no
estaba tan bueno se queda un poco atrás y por
ahí se nota. Creo que estamos dando los pasos
lógicos, desde que empezamos el crecimiento
de la banda fue sostenido.
También
tuvieron su crecimiento en el tema discográfico,
de la producción artesanal a la industria discográfica
Sí. Mi Primer Rock fue independiente. Pero
hicimos dos versiones: primero copiamos compact por
compact, pegándole a mano la estampita, hasta
que pudimos juntar unos manguitos para hacer una edición
más decente y mandar a imprimirlos. Cuando
ya teníamos la segunda versión, con
más canciones, apareció RGS con una
oferta para distribuirlo. Y en Sacando canas verdes
ellos se metieron en la producción, bancaron
la grabación y eso nos facilitó la tarea.
Estamos muy contentos porque pudimos laburar con la
gente que teníamos ganas. Grabamos con el ingeniero
de sonido de Charly García, invitamos a Claudia
Puyó a hacer unos coros, y estuvo el "Gonzo"
Palacios, el saxofonista de los Twist, haciendo un
solo. También estuvo Fernando Beckerman, el
"Lechu", quien no creo que haya grupo infantil
por el que no haya pasado.
¿Por
qué Rock?
Porque nos identifica, porque nos criamos con esa
música. Yo, al menos, desde los 10 o 12 años
que escuchó Queen, Serú Giran
Digamos que es la música de nuestra infancia
también.
¿Y
por qué para chicos?
Es la resultante de muchos años de laburo en
los colegios. Porque si bien no tiene nada que ver
el espectáculo con la labor docente hay un
punto en común que es el histrionismo, la onda
y el repertorio.
El primer disco está hecho con canciones que
se fueron juntando con tiempo de laburar con pibes.
El material de canciones que circulaba no me convencía,
no me identificaba. Entonces me costaba mucho. Porque
para mí lo más importante siempre fue
transmitirle a los pibes lo que a uno le apasiona.
De esa manera se genera un vínculo más
fuerte. A partir de ahí, es que empecé
a buscar material y me puse a componer.
¿Pero
tus clases son también de rock?
No, para nada. Pero el disco tampoco es sólo
de rock. Tiene una instrumentación y una estética
100% rockera, pero hay un surtido de ritmos y melodías
por todos lados. Lo que rescatamos es el valor de
la canción. Después, la forma de vestirla
está en el sentir la música de cada
uno. Nosotros la sentimos así.
¿Cómo
surgen los temas para las canciones?
De experiencias, de mirar, de chistes, de diversión.
Y del contacto con los pibes sobre todo.
Pero no es una observación pasiva de un adulto
que mira a los niños, sino de un adulto que
puede jugar con ellos y encontrar el código
en común. Porque todos tenemos un niño
adentro, sólo hace falta remitirse a la propia
infancia. Por ejemplo, la canción Ufa, estoy
aburrido cuenta la historia de un pibe que no quiere
ir a la escuela y se pone papel secante para dibujar
una fiebre. ¿Quién no lo hizo alguna
vez?
Además
de las canciones propias, en los dos discos incluyeron
un cover
Sí. En el primero fue La reina de la canción,
y en el segundo El extraño de pelo largo. Para
el próximo ya tenemos varios, que fuimos sacando
del cofre de la abuela. La idea es rescatar viejos
temas que marcaron época, en los primeros tiempos
del rock en castellano.
Desde
tu punto de vista, ¿qué caracteriza
a la música para chicos?
Yo estoy cada vez más convencido que la música
para niños no existe como tal. Creo que hay
música, en forma universal. Por lo menos en
la forma que nosotros encaramos las canciones para
chicos, tanto en la instrumentación como en
los arreglos y en las melodías no nos metemos
tanto con las características del género
infantil, sino que eso está dado por las historias
que cuentan.
Se puede decir que son canciones que tienen una forma
más sencilla. En el sentido de que tienen la
estructura clásica de estribillo - puente -
estrofa - estribillo con melodías que no superan
una determinada cantidad de grados de la escala y
un montón de cuestiones técnicas. Pero,
si uno lo piensa desde ese lado, trendríamos
que decir que el pueblo es infantil. Porque los grandes
hits, y hablamos desde Los Beatles, son melodías
sencillas, pegadizas y todo. La música más
"difícil" es erudita. Pero creo que
son todas cuestiones prejuciosas, no?
¿Cuál
es el objetivo de Papando Moscas? ¿Sueñan
con estar en las grandes carteleras?
Sí, por supuesto. A nosostros nos interesa
llegar a la televisión, con un programa propio,
por ejemplo. Habiendo recorrido un camino y con un
camino para recorrer. Eso es lo que proyectamos hoy.
Quizás en algún momento digamos: hasta
acá llegamos, este es nuestro techo. Pero ahora
estamos atrás de ese objetivo, de poder llegar
a la mayor cantidad de gente posible, recorrer el
país
El objetivo es seguir creciendo a lo "Mostaza"
Merlo, paso a paso. No hay apuro, no hay pausa. Nos
interesa ser masivos, pero no a cualquier costo.
Planeta
papando
El grupo se armó casi por casualidad, cuando
fueron convocados a tocar en vivo en el Hard Rock
Café para el Día del Niño de
1998. La gran afluencia de público los incentivó
a repetir el show en varias oportunidades. De a poco,
el espectáculo fue adquiriendo su propia identidad
y los temas, originalmente pensados como material
didáctico, tomaron su propio peso.
Músicos que vienen del ambiente del rock, pero
que además son maestros en escuelas y jardines
de infantes; el contacto con los chicos y las ganas
de compartir con ellos la música que les gusta
los llevaron a juntarse para armar la primer banda
de rock para chicos.
Con un sonido y una estética 100% rockera,
sus discos y espectáculos transitan por diferentes
géneros musicales como el rap, dixieland, blues,
rock'n roll, bossa nova, entre otros. Utilizando el
humor para referirse a situaciones cotidianas de la
vida de los chicos, las canciones hablan de las pocas
ganas de bañarse, los amigos, los miedos y
el aburrimiento
Maestros
y artistas
Tanto Libedinsky como sus compañeros de banda
son docentes de música en distintas escuelas
y jardines de infantes.
¿Cómo
conviven o cómo se complementan el docente
y el artista?
Tienen muchos puntos de contacto. Creo que el código
de Papando Moscas es el código mío.
Todos los integrantes de la banda manejamos un código
en común en la vida. Y no es caprichoso. Casi
yo diría que es una cuestión biológica,
una toma de posición frente a un montón
de cosas y creo que eso se transmite también
desde el lugar del docente. Por supuesto, en una clase
hay una planificación y actividades. Pero esas
son herramientas.
A mí me parece muy interesante que convivan
docente y artista. Ser un buen artista no implica
ser un buen docente, tampoco. Pero si hacés
las dos cosas estás transmitiendo un sentimiento.
¿Y
para ser artista infantil es necesario ser docente?
No lo sé. Me parece que si tenés ese
contacto tenés mucho camino recorrido, mucho
tiempo ganado. Conocés a tu público,
conocés su forma de sentir y de expresarse.
El contacto con los pibes alimenta mucho. Aparte las
generaciones van cambiando, los códigos de
los pibes, las formas de hablar
Pero además nosotros hacemos un rescate de
nuestros códigos. Porque "papando moscas"
no es una expresión actual y "sacando
canas verdes" tampoco. Son guiños para
nuestra generación, que ahora convive con niños.
ø Fuente: REVISTA PLANETARIO
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