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También
hay tres maquetas en miniatura que ilustran la relación
de los primeros hombres con la alimentación
en diferentes contextos históricos, desde la
caza de animales hasta la industrialización
de los alimentos.
Para
esta exposición, los técnicos y especialistas
del Museo realizaron diferentes réplicas, como
un esqueleto completo de chimpancé y otro de
ser humano. También adquirieron otras 25 piezas
que fueron traídas de Estados Unidos. Entre
ellas se encuentra un esqueleto de Homo ergaster ,
con una antigüedad de 1,6 millones de años.
Al
final de la muestra se invita a reflexionar sobre
la exhibición y el tratamiento de restos humanos
en los museos. "Aquí solamente están
en exhibición una momia Guanche, originaria
de las islas Canarias, y un paquete funerario egipcio.
La exposición de estos restos contó
con la autorización previa de las comunidades
a las que alguna vez pertenecieron", dijo la
directora del Museo, Silvia Ametrano.
El
proyecto también incluyó la conservación
del patrimonio arquitectónico, como la restauración
de una guarda original, la adaptación de nuevas
de medidas de seguridad, la renovación de la
instalación eléctrica, pintura y colocación
de piso flotante.
"El
guión de la muestra fue escrito primero por
un grupo de científicos del Museo, que sintetizaron
los principales puntos de la evolución del
ser humano. Luego ese guión fue trabajado por
el grupo museológico para adaptarlo a una muestra
que fuera interactiva y que llegara de la mejor manera
al público que nos visita", comentó
Ametrano.
Muestra
para todos
En los últimos ocho años, el Museo ya
renovó cinco salas con muestras que intentan
refrescar las exhibiciones, muchas de las cuales permanecían
intactas desde principios del siglo XX. Entre las
nuevas exposiciones se destacan "Tiempo y materia.
Laberintos de la evolución", "Etnografía:
especies culturales" y "La Tierra. Una historia
de cambios", donde se narra el origen del planeta.
La
nueva sala cuenta también con sistemas para
sordos que, a través de videos, explican en
lenguaje de señas las principales ideas que
intenta transmitir la exposición sobre la evolución
humana.
Además,
los especialistas del Museo también prepararon
un sector especial para no videntes en el que comparan
el volumen de tres cráneos de homínidos
y el desarrollo de las mandíbulas. Las piezas
están acompañadas de una explicación
en idioma Braille.
La
restauración de la sala antropológica
fue financiada por el programa de responsabilidad
social del Banco Galicia y la Universidad Nacional
de La Plata (UNLP). Trabajaron en ella más
de 60 personas, entre comunicadores visuales, escenógrafos,
arquitectos, carpinteros, especialistas en museos
y antropólogos.
El
proyecto de esta sala incluyó la elaboración
de un libro, también llamado Ser y pertenecer.
Un recorrido por la evolución humana, escrito
por Marina Sardi, investigadora del Conicet e integrante
de la División Antropología del Museo
de La Plata.
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Fuente: LA NACIÓN
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