JUNIO 2010
Mariana Cincunegui y su música que circula
"Alasmandalas" es la original creación de Mariana Cincunegui, música y docente de larga trayectoria en el universo infantil, gestadora del mítico 'Piojos y Piojitos'
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Bajar un cambio, crear un refugio, una ventana para experimentar la música desde el lugar del juego y el disfrute. Esta es la propuesta integral de Mariana Cincunegui con su disco Alasmandalas. Original por donde se lo mire, el trabajo cuenta con las voces de los chicos del taller experimental, y de artistas de la talla de Ernesto Jodos. Se trata de siete canciones deliciosas y un libro para pintar mandalas realizados por los alumnos de su taller.

“Alasmandalas es música que circula sobre un eje, palabra, ritmo, sonido hecho loop, rezo,

 

mantra, dibujo centrado, mandala para pintar, rodar y girar, aparecer y calmar. ¡alasmandalas es un juego!”, anuncia Cincunegui. “Expresión hecha de música y dibujos, de muchos para muchos, fuerza centrífuga que reside en la unidad del corazón de la diversidad. Amor que reparte y crece. Refugio ante tanto caos, ventana para que hagas tu propia experiencia.”

Los mandalas que sirvieron como disparadores de este trabajo aparecieron como una herramienta de taller, para ayudar a que chicos recargados de estímulos pudieran meterse un poquito para adentro, re-centrarse, y así encontrar en ellos mismos lo que tienen para decir con la música. Pero en realidad surgieron mucho antes, cuando Mariana se encontró de pronto mamá, acunando a su bebé con movimientos y cantos en círculos que extrañamente ya habitaban en ella, como si hubiesen sido recuperados “del centro de los tiempos”. “Cuando acunamos a nuestros hijos, o cuando se cantan ellos mismos, sin darnos cuenta, estamos cantando en círculos”, cuenta ella. “Ese aa-aa-aa, noni, noni, noni ayuda a bajar, te hace entrar en otro estado, y se repite siempre, si variás es una distracción. Es un mantra, algo circular, que acompaña en la repetición.”

Mariana Cincunegui tiene un taller de música que es un semillero, donde hay guitarras y guitarritas, percusiones de todo tipo, juguetes chiquititos en las paredes, IMacs con Protools, libros de arte, témperas, óleos, fibras, colores, brillitos. Allí comenzó la experiencia con los mandalas y sus alumnos. "Todas las ideas las pruebo en el taller, así que empecé a tirar mandalas al final de la clase, como una herramienta de re-centramiento. Para rellenar, para hacer collage, grupales, chiquitas, grandes... Las fui tejiendo de una manera occidental, porque el tema tiene una parte mística que yo no entiendo. Pero comprobé que genera algo muy alucinante, muy primitivo y poderoso”.

¿Por qué esa necesidad de re-centrar a los nenes?

Los nenes venían a las clases muy acelerados. Mucho estímulo genera un salirte de vos. Yo te enseño, te enseño, vos recibís, pero de golpe estás recibiendo tanto que no sabés dónde quedaste. Y en las escuelas no hay un momento para parar y decir: bueno, ahora vamos para adentro. Matemática, geografía, recreo, patio, lengua, naturales, recreo, patio, más danza, astronomía, todo lo que tengan las escuelas copadas. Todo es de afuera hacia adentro, ¿en qué momento vuelvo a mí con todo eso? Porque la creatividad está adentro, ahí está la pulsión de crear. Y el taller de música es un espacio de creación artística y expresión a través de un lenguaje.

Esa aceleración es como un signo de los tiempos, ¿no?

Los chicos están como estamos todos, muy pasados de estímulos. Las tardes no son las mismas que antes, cuando volvías de la escuela y podías tocar un piano y preparar Beethoven para la semana próxima. No existe la siesta. El sonido del mundo es otro: celular, tele, equipo de música, radio, mail, Facebook, Google no sé cuánto, Playstation... Mucho. Cuando era chica y me aburría, bajaba a la vereda y montaba mi kiosco de revistas. ¡Y veía pasar a la gente! ¿Qué nene hoy ve pasar a la gente? Mi hija no.

Trabajando con niños desde hace años... y ahora la maternidad. ¿Cambió tu percepción del trabajo?

Entiendo las cosas desde otro lugar. Antes estaba sólo en el lugar de los chicos, trabajaba con ellos y tenía una mirada dirigida a cuidarlos. Esta vez siento que los nenes van a estar bien si los grandes estamos bien. Está perfecto el “los niños primero”, es así. Pero son niños, tienen que estar amparados y cuidados por alguien. Por eso este disco tiene esa magia de que es para todos. ¿Música para niños, música para grandes? Ni una cosa ni la otra. Se podría llamar música con niños.

ø Fuente: PÁGINA 12

Para agendar
Mariana Cincunegui presenta su CD Alasmandalas
Ciudad Cultural Konex / Sarmiento 3131 / 4864-3200
El sábado 31 de Julio a las 17.30 hs.

Comentarios de Lectores
 
MENSAJE 01
08 DE JUNIO DE 2010
MÓNICA NAVARRO - 44 AÑOS

Genial lo que realizás! Mariana. Tengo una familia ensamblada con cinco hijos del alma, biológicos y todos aman los mandalas desde chicos, apaciguaban sus superpoderes por las tardes merendando, pintando y creando sus propiso mandalas y te puedo asegurar que sanaron muchos calambres del alma con ésta técnica. Gracias por lo bello de ésta obra.

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