 |
|
En
la vida cotidiana existen decisiones que no
pueden discutirse. Lo importante es permitirles
tomar decisiones por ellos mismos lo más
frecuentemente que se pueda, incluso la hora
de acostarse puede ser mejor aceptada si se
les comunica con anterioridad que será
después de cenar, de ver un programa
de televisión o de contarles un cuento.
Poner límites es un conflicto.; tomar
una posición frente a la actitud de un
niño, es una responsabilidad... Decir
"no" a una demanda infantil, angustia
al adulto, frustra al niño...
el pedido de explicaciones entre padres e hijos,
docentes y alumnos, ubica a los adultos
|
|
|
en
relación a los niños en un lugar diferente;
lugar que a su vez desubica, para volver a ubicar
la relación entre niños y adultos.
El límite es la necesidad de un espacio para
crecer y crear. Marca el continente dentro del cual
el chico se puede mover libremente. Saber dónde
termina el permiso, es lo que le posibilita elegir.
Es aprender a respetar ciertas reglas, normas y pautas
de convivencia.
Es un código común para el entendimiento
de quienes conviven en un mismo espacio y tiempo.
Es un contrato para que todos vivamos bien y no unos
sobre otros.
Amarlo no significa realizar todos sus deseos, amarlo
es ayudarlo a crecer, haciéndolo sentir y tolerar
frustraciones.
Disciplinarlo con firmeza, significa darle límites
justos, con amor y sabiduría. Esto requiere
la estabilidad emocional de los padres y docentes,
responsables de guiar a sus hijos y alumnos.
Tania Zagury sostiene que "poner límites
tiene que ver con decir "SI" siempre que
sea posible y "NO" siempre que sea necesario".
Tambien la autora afirma que "poner límites
es, principalmente dar el ejemplo". Esto significa
que no se trata de dictar normas sino de acompañar
y sostener los parámetros de conducta, que
se establezcan para los chicos, desde el mundo adulto.
Por eso es importante que exista un previo acuerdo
entre ambos padres sobre como manejarse en cada situación,
es importante mantener una postura coherente entre
mamá y papá en relación a los
permisos tanto como a los NO.
Durante los dos y tres años de vida, con la
aparición del lenguaje aparecen primero el
"NO" y luego las preguntas. El niño
pasa por un período de oposición ante
cualquier pedido o circunstancia.
Hay que entender estos "NO" como parte normal
de su desarrollo, como la afirmación inicial
de su yo, distinto de quienes lo rodean. Estas primeras
manifestaciones constituyen, entre otras, los primeros
intentos de discriminación como sujeto: las
cuales lentamente y con la confianza del niño
en sus posibilidades, dejarán de ser un no
rotundo, para decir si a lo que desea o se le pide.
A partir de los tres años las preguntas del
Por qué y Para qué serán, en
un sentido la adquisición del mundo sensorio
motriz a través del manejo verbal y en otro,
el origen de la búsqueda de explicaciones para
toda la vida, motor de su curiosidad y organizador
del desarrollo inteligente.
Los límites son "enunciados" que
hacen referencia a cuáles son los comportamientos
que serán aceptados y cuáles no. Enunciarlos
indica a los niños la existencia de un "orden"
y evita que los niños deban "adivinar"
qué es lo que se espera de ellos. Los límites
deben estar relacionados en forma clara con la seguridad
y protección de ellos mismos, de sus pares
y del medio que los rodea. Para los niños pequeños
deben ser pocos en cantidad, y deben estar dentro
de las posibilidades de comprensión. Por ejemplo:
"Debemos caminar por esta zona". "Las
sillas son para sentarse", "Debemos lavarnos
las manos antes de comer".
Enseñar a los niños el "por qué"
de los límites los ayuda a incorporarlos, internalizarlos
y a poder comprender que existen "reglas de juego".
Los niños suelen responder más favorablemente
cuando se les da una directiva y se les pone sobre
aviso respecto de lo que se espera de ellos. Esto
hace decrecer su ansiedad y los ayuda a anticiparse
o prepararse para los cambios. En vez de demandar
de ellos resultados inmediatos, los adultos deberían
dar a los niños el tiempo necesario para responder
a lo que se espera de ellos.
ø Por ELIZABETH CHAO / DOCENTE
NIVEL INICIAL / WWW.JUGANDOCONELI.COM.AR
Bibliografía
utilizada y lecturas sugeridas:
"Los
límites, un mensaje de cuidado" Claudia
Ester Gerstenhaber. Ed: A-Z.
"La maternidad y el encuentro con la propia sombra"
Laura Gutman. Ed. Del Nuevo Extremo.
Material teórico de la Lic. Lucía Moreau
de Linares y la Lic. Ruth Harf.
"Los niños y su derecho a la verdad"
Francoise Dolto, Ed. Atlántida.
|