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se
preguntan cómo amamantar, bañar, cambiar
pañales y dormir a varios bebés en forma
simultánea. Se trata de una espectacular y
vertiginosa aventura donde, coinciden los especialistas,
se requiere de un alto nivel de organización,
de pedir y aceptar la colaboración de otros
-de todos- y, por supuesto, de mucho, muchísimo
amor.
"Frente
a la noticia de que se van a tener mellizos, trillizos
o más, quedarse como en estado de shock es
lo habitual, la confirmación de un embarazo
numeroso nos hace sentir diferente a la mayoría
de los futuros padres y debemos prepararnos a vivir
una experiencia muy distinta a la que habíamos
planeado, si bien no es lo mismo en el caso de los
embarazos naturales que en aquellos en que ha habido
tratamiento de por medio", señala Laura
Pérgola, mamá de Julieta, de 8 años,
y de Ezequiel y Agustín, gemelos idénticos
de 4, coordinadora de Multifamilias -asociación
sin fines de lucro, orientada a difundir la problemática
de los nacimientos múltiples.
Y si de contar cuán grande puede ser la sorpresa
ante la noticia de que son varios los bebés
en camino, valga el testimonio de Alejandra y Francisco,
embarazados de trillizos de 16 semanas: "Somos
papás primerizos y sin herencia, sin tratamiento
¡y en el primer intento! resulta que estamos
embarazados de tres. La verdad es que es algo muy
fuerte. El día de la ecografía yo me
puse a reír como loca, luego lloraba; Francisco
estaba blanco. Es muy shockeante pero bueno, te enterás
que son tres y están ahí y por algo
ha de ser".
Un riesgo múltiple
"Los embarazos múltiples,
así se trate de mellizos, y contra lo que aún
sostienen muchos obstetras, son embarazos de riesgo,
y esto es así porque el útero está
naturalmente preparado para una gestación única,
por eso desde nuestra organización trabajamos
en una tarea preventiva dando determinadas recomendaciones
a las mamás que muchas veces se sienten fantásticas
y con ganas de seguir haciendo la misma vida que antes
del embarazo sin tener en cuenta que al tratarse de
un embarazo de riesgo es mejor que cuiden esa gestación.
Lo más importante que tienen que hacer en ese
momento es proteger el embarazo porque lo fundamental
es que los bebés puedan pasar el mayor tiempo
posible en el vientre materno que es la mejor incubadora",
explica la doctora Sarah Numerosky, médica
pediatra, mamá de trillizos, y consultora de
Multifamilias.
La noticia de un embarazo múltiple representa
para los papás, justamente, múltiples
sensaciones. De la alegría a la angustia, de
la emoción al temor y del no saber qué
hacer hasta la depresión, así lo explica
la Dra. Marta Fatone, psicoanalista de niños
y adolescentes, miembro adherente de la Asociación
Psicoanalítica Argentina (APA) y de la Asociación
Psicoanalítica Internacional (API): "A
la sorpresa inicial le sigue, en el caso de las mamás,
el primer gran miedo que es el temor a si van a poder
llevar a cabo el embarazo, luego aparecen las preguntas
por si van a poder amamantarlos, por cómo van
a hacer para organizarse y, en el caso de los papás,
el interrogante económico es lo que prima,
claro que no falta el orgullo y hasta la broma por
la potencia del hombre, como si se jugara allí
una cuestión de poder".
Una, dos, muchas manos
Organización y capacidad
para pedir y recibir ayuda es lo que en Multifamilias
recomiendan a los papás múltiples. "Nosotros
insistimos en que no hay que desperdiciar la mano
de nadie, si alguien pasa, entra y te ayuda un ratito
hay que aprovechar ese espacio, bañarse tranquila,
hacer el trámite que sea necesario, no desaprovechar
la ayuda de nadie porque criar a más de un
bebé a la vez es maravilloso pero también
muy desgastante: cuando son dos, tres o más
los bebés de la misma edad los requerimientos
son los mismos, en el mismo momento piden lo mismo,
hablan al mismo tiempo, y es bastante agotador poder
sobrellevar la situación", remarca Pérgola.
Para Fatone, dado que lo habitual ante partos múltiples
es que las mujeres se agoten y depriman aún
más que en otros alumbramientos, "es importante
que la familia toda acompañe a la mamá,
que no se quede sola, que haya un grupo de contención,
un esquema de compañía. También
es fundamental que la pareja que cría no sea
la de la madre con su propia madre o la de la mamá
y la empleada; esposo, el papá, debe acompañar
a su mujer. La crianza no es un placer exclusivo de
la madre, el padre tiene un rol fundamental que ocupar
allí". El doctor, Luiz Velloso, psicoanalista,
miembro titular de la APA y Full Member de la API,
gemelo univitelino que desde hace treinta años
investiga la temática de la gemelaridad buscando
respuestas a las preguntas de su propia infancia,
menciona al respecto que: "No hay que desesperarse.
Son cosas que se van dando de a poco, los hombres
no estamos mayormente acostumbrados a una presencia
activa en la relación madre-hijo tras el parto,
van a tener que pasar todavía muchas otras
generaciones para que los hombres puedan atravesar
su participación en la crianza de los hijos
activamente y sin mayores problemas".
Y si de manos, brazos y cuerpos que ayuden y contengan
se trata, vale saber que existen agentes de la salud
especialmente formadas para actuar en estos casos,
así lo explican Cristina González Cháves
y Estela Yulán, puericultoras: nosotras ayudamos
a las familias en la crianza de sus hijos, cumplimos
un poco el rol que tradicionalmente, cuando las familias
vivían juntas o más cerca que habitualmente,
desempeñaban las abuelas. Y esto porque las
mamás necesitan quiénes las ayuden,
especialmente después del parto en que se encuentran
muy lábiles y necesitan saber que lo que están
haciendo está bien hecho y que lo que desconocen
hay alguien que puede contárselo y ayudarlas
a hacerlo. En realidad, ninguna crianza es sencilla
pero en el caso de los múltiples la mamá
va a tener que pedir ayuda sí o sí porque
nadie tiene más de dos manos o más de
dos brazos y estar en el mismo momento con más
de un bebé a la vez es muy dificil aunque,
claro que no es imposible".
Vos no sos yo
Entre los mitos relacionados
con los niños nacidos de partos múltiples,
y en particular en lo que a gemelos idénticos
se refiere, existe uno que habla del modo en que se
conforma la personalidad de cada uno de los niños.
Consultados sobre qué hay de cierto respecto
del mundo de comunidad, propio, que establecen entre
sí los hermanos múltiples, esto es lo
que explican los especialistas: "Para mí
tener un hermano gemelo fue durante mucho tiempo algo
normal. De hecho, la idea que nos acompañó
con mi hermano durante mucho tiempo, en nuestra infancia,
era la de que todo niño tenía un gemelo,
incluso preguntábamos a nuestros amigos por
sus hermanos pero cuando lo hacíamos no nos
referíamos a hermanos más pequeños
o más grandes sino a sus propios gemelos porque
para nosotros todos tenían uno y en algún
lugar deberían estar", cuenta a modo de
anécdota Velloso.
Para Fatone, "que los gemelos construyen un mundo
propio y que se vinculan entre sí como con
nadie y que por eso no necesitan de más nadie
es un mito, si al niño se lo deja jugando solo
y sin ningún adulto que lo acompañe,
obviamente que va a empezar a generar un lenguaje
propio, códigos propios, se va a encerrar,
por eso hay que estar, jugar y hablarles, a ambos
y a cada uno por separado. Es necesario poder entender
a cada niño con sus necesidades particulares,
eso hace que su personalidad vaya construyéndose
de acuerdo a las características propias de
cada uno. Nada de llamarlos 'mellizos' o 'trillizos'
sino por su propio nombre, no retarlos ni premiarlos
en conjunto, no vestirlos iguales". Bajo esta
misma concepción, Numerosky sostiene que: "Un
punto de partida importante para la conformación
de la identidad de cada niño es que la familia
los individualice, que cada mamá esté
atenta a las necesidades individuales de cada chico.
Yo siempre cuento que a mí misma, que soy mamá
de trillizos, me sucede que a veces los reto a los
tres juntos y de repente alguno me dice: 'Mamá,
yo no hice nada', y entonces pienso y digo: 'Es cierto.
No existe el 'trillizos cálmense'. Cada niño
tiene un nombre, una vida, una forma de ser, uno puede
ser más sanito y otro más propenso a
ciertas enfermedades, pero lo fundamental es poder
identificarlos cada vez y así favorecer las
individualidades desde cada punto. La idea es ayudar
a la formación de ese niño único
para que en el futuro siga su vida tan individual
y única como cualquier persona"
Escolaridad múltiple
El ingreso al sistema escolar
es una instancia fundamental en la historia vital
de todo niño. Numerosas y contradictorias sensaciones
atraviesan a los padres cuando sus hijos comienzan
a ir a la escuela. En el caso de los múltiples,
se trata, además, de un momento que enfrenta
a papás y maestros a dudas y decisiones nada
sencillas: mellizos, trillizos y más, ¿deben
ir al mismo jardín, compartir el aula, la señorita
y los compañeros, o no? ¿Cuáles
son las ventajas y/o desventajas en cada caso?
"Respecto al tratamiento de los niños
múltiples en la escuela, es decir, si se los
separa por cursos o si se los incluye en una misma
aula, es algo que depende de cada institución
educativa y de las posibilidades de la misma. No obstante,
en relación a la función socializadora
que cumple la escuela sobretodo en el nivel inicial,
es aconsejable que los hermanos estén separados",
sostiene Ana María Moreschi, directora interina
del Jardín de Infantes del Normal Nro. 1 donde
hoy asisten cuatro pares de mellizos. "En el
Normal contamos con dos salas para cada nivel dentro
del nivel inicial, entonces, al inscribir estos papás
a sus hijos les informamos que uno de los niños
va a ir a una sala y otro a otra. Esto lo proponemos
porque los niños son personas diferentes y
deben conservar su identidad, por eso, en momentos
en que están construyéndola es importante
que cada uno tenga su aula, su maestra, sus amigos.
De todos modos, en los casos en que los papás
piden que sus hijos vayan juntos, en la misma sala,
porque así lo creen mejor, esos chicos cursan
juntos", explica Moreschi.
Por su parte, el Dr. Velloso señala que: "Cada
grupo de mellizos, trillizos, cuatrillizos, etc. tiene
su propia y particular dinámica y características
de desarrollo; separarlos en distintas aulas como
tratamiento generalizado ante un caso de niños
múltiples no es la solución adecuada,
como tampoco lo es en todos los casos inscribirlos
en el mismo curso".
Desde Multifamilias recomiendan muy especialmente
que los chicos atraviesen juntos el primer encuentro
con la escuela. "En el ingreso del niño
al jardín hay una primera separación
que es la del chico con la madre, y con el espacio
de la casa, que ya es compleja, por eso consideramos
que separarlo también de su hermano puede acentuar
la complejidad de esa primera separación",
comenta Pérgola. Para la Dra. Fatone: "Mellizos,
trillizos y más, generalmente se benefician
del soporte social que cada uno le da al otro en la
misma clase. Para ellos es más fácil
entusiasmarse con las distintas actividades propuestas
cuando tienen la opción de estar juntos. Cuando
son forzados a separarse en cursos diferentes pueden
entender el mensaje de que hay algo malo en tener
uno o más hermanos gemelos, pueden sufrir un
stress emocional por la preocupación de la
ausencia de su hermano/a y pueden encontrar dificultoso
y hasta a veces imposible trabajar en clase. Inscribirlos
en el mismo curso respeta la relación natural
que tienen los chicos y les permite la libertad de
separarse gradualmente dentro de sus propios parámetros;
incluso si el poner juntos a los chicos resultara
un error, para ellos, la experiencia de su propia
determinación de estar en aulas separadas fortalecerá
la confianza en sí mismos, en su relación
y en su sentido de independencia". En todos los
casos, la profesional señala la importancia
de la actitud de los maestros respecto de los chicos
para su desarrollo: "Los educadores tendrán
el compromiso de incentivar a los niños a participar
en diferentes grupos de trabajo, deberán identificar
las preferencias de cada uno y proponerles diferentes
roles cada vez. La intención no es que se separen
de manera física, sino más bien que
comiencen a aprender que cada uno de ellos tiene la
capacidad para desarrollar actividades de manera independiente
a las que desarrolla su/s hermano/s"
ø
Fuente: REVISTA PLANETARIO
Para
seguir leyendo:
Gemelos & Mellizos. Conociendo a hijos múltiples.
Velloso, L. y Fatone, M. El Guion Ediciones. Buenos
Aires (2002)
Ser padres de gemelos, trillizos y más... Maxwell,
P. y J. Poland. Ediciones Océano. Barcelona
(2000)
El gran libro de los gemelos. Feenstra, C. Ediciones
Médici. Barcelona (2000)
Gemelos. Educación y desarrollo desde el embarazo
hasta la edad escolar. Wright, L. Paidós. Barcelona
(2001)
Por
mayor información: www.multifamilias.org.ar
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