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"Me encanta actuar para chicos -asegura Gianola,
en una pausa de los ensayos en el teatro Broadway-,
porque no tienen filtro, si no les gusta empiezan
a llorar o a pedir irse, no la pilotean. Y desde que
tengo hijos (Camila, de 12 años, y Nicolás,
de 8) he trabajado para ellos, lo que suma un punto
más de entusiasmo, son como hinchas míos".
Según
cuenta, otro de los aspectos que lo motivaron para
aceptar fue que el espectáculo cuenta con la
dirección de Valeria Ambrosio, responsable
de multipremiados musicales como Mina, che cosa sei
y Ella, más el actualmente en cartel Rent.
"Es fascinante y novedoso lo que hizo con esos
musicales -cuenta entusiasmado-. Dije sí para
estar con ella y aprender. Va a ser un espectáculo
sumamente visual, la anécdota es conocida,
pero creo que la versión será la verdadera
sorpresa. En los ensayos voy viendo cómo empieza
a aparecer su sello y estoy feliz, porque estoy en
algo que me gusta hacer".
¿Tuviste que aprender magia?
Sí,
un par de trucos con Ariel, que es un mago divino.
Pero, en realidad, mi personaje es un chanta, así
que los trucos tienen que salir mal.
Además de magia, Gianola retomó sus
clases de tap, habilidad que se suma a otras que el
actor buscó incorporar a su formación,
como mímica, esgrima, equitación, foniatría
y clases de canto con Clara Terán.
¿Qué
historia van a encontrar los chicos en este "Mago
de Oz"?
Una
historia de solidaridad, donde la persona que tiene
buen corazón, que no es violenta, siempre es
mejor que la que tiene maldad, que abusa del poder,
es una historia de solidaridad y de bondad.
¿Cuando
eras chico te llevaban a ver espectáculos infantiles?
¿Qué recuerdos tenés?
Todo
el tiempo. Mi papá me llevaba a ver títeres
del Teatro San Martín desde los 4 años.
Fui a todos los espectáculos de chicos que
había. Es más, me acuerdo que muchas
veces, en Mar del Plata, con 32 grados de calor, en
vez de ir a la playa me llevaban al teatro.
¿Esas
experiencias motivaron tu elección vocacional?
Siempre
tuve cerca lo de ser actor, aunque después
hubo un momento en que lo negué, creo que por
rebeldía, por lo que me pasaba a mí
con mi papá, que era un actor conocido (Beto
Gianola). Algo que después viví con
mi hija, Camila. Un día la llevé al
zoológico y me saqué más fotos
yo con la gente que el chimpancé. Con mi papá
me pasaba algo parecido, y por eso yo decía
que no quería ser actor.
¿Y
vos llevás a tus hijos al teatro, te fijás
qué ven por televisión?
Sí,
los llevo al teatro y siempre sé qué
están viendo. Hay cosas que no me gustan y
se los digo, por ejemplo hay dibujos animados que
me parecen desagradables, que juegan mucho con lo
escatológico y me parece que no aportan, otros
que son violentos y también lo digo. Mi hija
ahora, en vacaciones se enganchó con Proyecto
Runway, una especie de reality de modistos. A mí
lo que es reality no me termina de convencer y se
lo digo, soy muy cruel con el programa, lo destrozo.
Igual ellos lo siguen viendo, pero, por lo menos,
les despierto algunas cosas, una mirada crítica
y, a veces, después me dan la razón.
ø Fuente: CLARIN
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