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"Tenía
ganas de hablar sobre el amor -explica-, hablar de
los vericuetos del amor, sus idas y vueltas, creo
que es uno de los temas que a los chicos les pega
sobre todo cuando empiezan a descubrir esto del rechazo
y la atracción hacia el otro sexo".
Dirigida
para chicos a partir de los 5 años (y con merienda
incluída), según cuenta Hochman la obra
tiene algo de demodé, "alguien me dijo
-recuerda- que los personajes parecen de un radioteatro
y creo que hay algo de eso, no es que quiera volver
para atrás sino mostrar lo esencial".
También
asegura que le interesa la valoración de lo
textual, "en la obra -explica- hay canciones
pero también se habla, quiero decir, no es
una obra de 'patapúfete y tortas en la cara',
a los actores les pasan cosas, la obra invita a escuchar
y a la contemplación".
Según
Hochman entre tanto estímulo que reciben los
chicos, la idea es proponer un espacio para compartir
entre la familia. "Por eso es importante la merienda
-asegura-, para que se sienten los nenes con sus padres
o abuelos y después puedan a hablar de lo que
vieron, creo que no es un espectáculo que vieron
y pasó".
Tanto
en España como en Lisboa, además de
sus múltiples puestas para adultos, Hochman
también trabaja para chicos. En estos días
acaba de bajar de cartel una obra que realizó
en el teatro oficial para todo público basada
en canciones de los años 70 readaptadas al
hoy. Su autor es José Baratamoura, un artista
que componía en la misma época que "nuestro"
Pipo Pescador. Hochman trabaja también para
la compañía Teloncillo de Valladolid,
una compañía legendaria de teatro para
chicos en España. Y el lunes comienza a trabajar
en una versión para chicos de Cyrano de Bergerac
solo para títeres con un grupo del país
Vasco. Por último está preparando una
adaptación para chicos de La tempestad de William
Shakespeare que mostrará en octubre en el festival
de teatro infantil Contaría, que se realiza
en Valencia. Se trata de un trabajo con objetos, donde
todo ocurre en una mesa, con muñecos variados
que incluyen hasta un par de Barbies y un Ken.
¿Algo
más? "Es que en España -reconoce
Hochman-, los grupos argentinos son los que mejor
funcionan, el teatro argentino tiene una marca muy
fuerte, suelen ganar premios y vender mucho, el teatro
de Buenos Aires tienen un componente de creatividad
muy fuerte".
ø Fuente: CLARIN
por Laura Gentile
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