|
incluye
actores, dramaturgos, coreógrafos, psicopedagogos,
licenciados en ciencias de la educación, y
fonoaudilógos, conformando lo que hoy es Proyecto
Upa.
En
sus dos puestas teatrales, Canciones a Upa y Soluciones
para ir a Dormir S.A., los papás podrán
observar varios guiños que hacen para los adultos
en esta tarea de criar y los niños a upa de
sus papás pueden disfrutar netamente de un
producto artístico.
-
¿Cómo viven esta experiencia de trabajar
para una platea tan pequeña?
Lo artístico para los bebés es un sondeo
muy particular. Uno se entrega a lo desconocido, donde
no hay palabras, solo percepción y estímulos
sensoriales. Este es un código que para la
historia teatral de nuestro país resulta muy
novedoso.
-
¿A partir de qué edad se recomienda
el espectáculo?
Esta experiencia tiene una repercusión importante
en bebés de 6 meses en adelante, ya que empiezan
a partir de ese momento a conectarse, a poder mirar,
a mantener la atención, distinguen la música
de los colores, de las palabras, de la mirada sostenida
de la actriz. Está especialmente recomendado
a partir de los 6 meses y hasta los 3 años.
Es increíble ver a nuestro público a
upa de mamá, papá o abuelos durante
los 30 o 35 minutos que dura la función, mirando,
disfrutando y participando del espectáculo
en la medida de sus posibilidades. Los que todavía
no hablan, gorgotean; los que saben aplaudir, aplauden;
los que pueden bailar, bailan. Todo lo que les pasa
está permitido porque nuestra propuesta tiene
que ver con las emociones.
-
Entonces podríamos decir que es una propuesta
para acercar a nuestros hijos por primera vez al teatro
con un espectáculo decididamente cuidado para
este primer contacto y la edad del espectador.
Exacto. Canciones a Upa tiene doce años de
trayectoria y en sus comienzos trabajamos con el formato
de 'teatro sin foro', donde espectáculo y platea
transcurría en el mismo plano, con los chicos
sentados en almohadones o colchonetas. A través
del tiempo fuimos incorporando la cultura del teatro
formal, presentándonos en una sala, invitando
a que las butacas se transformen en un abrazo más
grande con el abrazo del adulto y si el chico elige
sentarse solito en la butaca lo pueda hacer. Experimentar
que una sala se va oscureciendo, que se abre un telón,
que todo transcurre en el escenario.
En
la platea ocurren dos cosas, por un lado los niños
que disfrutan del espectáculo e interactúan
ante cada propuesta o canción y por otro, los
adultos que disfrutan de ver disfrutar a sus bebés.
Proyecto Upa comparte la experiencia con Chiches de
María Falconi. En ambos casos la propuesta
de teatro encuentra la música y el color pero
también las palabras expuestas con mucha sencillez
para sintetizar sentimientos y emociones de los chicos.
Proyecto
Upa tiene dos ejes, uno dedicado al asesoramiento
y acompañamiento a padres y maestros y el otro
la producción artística. Sus proyectos
están dirigidos a la primera infancia, desde
la gestación hasta los 3 años de edad
donde por lo general se muestra la autonomía
definitiva de un niño después que ha
dejado todo aquello que lo vincula tan fuertemente
con papá o mamá y empieza a decir 'acá
estoy yo, esto me gusta y esto no me gusta'.
-
¿Proyecto Upa también realiza talleres
para padres?
A través de nuestro trabajo empezamos a descubrir
que había mucho miedo de criar un hijo, pensando
que había que ser un especialista para criarlo.
Por eso hacemos mucho hincapié en el recupero
de las cosas más sencillas, esto es poner la
mirada en nuestro hijo, aprender a mirarlo. Desde
ahí empezamos a generar espacios de intercambio,
donde no hay nada más tranquilizador que un
papá escuche a otro papá, una mamá
a otra mamá, una abuela a otra abuela y entender
que esto que nos pasa es común a todos, de
hecho el taller se llama 'A mí me pasa lo mismo
que a Ud.' donde nosotros no llevamos ningún
saber, solamente acompañamos el saber que todos
tienen, generando un nuevo saber construido entre
todos. Tenemos nuestro momento de reflexión,
recorremos nuestra propia infancia, nuestras estrategias
como padres y buscamos nuevas posibilidades, nuevas
preguntas, nuevas respuestas.
-
Los papás sentimos que aprendemos a ser padres
al lado de nuestros hijos.
La única escuela de padres que existe es poder
parar, observar, mirar, aprender y disfrutar de los
aciertos y de los errores. Es la única escuela
posible. La modernidad ofrece además información
que nos permite armarnos más solidamente para
saber que antes de
uno puede ponerse a pensar
que puede elegir otra cosa. El típico caso
es el cachetazo o la penitencia, donde uno a veces
repite parte de la historia de uno y de los modelos
que uno trae, pero podemos revertir esto.
La experiencia en crianza de los profesionales del
equipo de Proyecto Upa permite el asesoramiento a
esta producción artística de Canciones
a Upa aportando el ingrediente pedagógico.
La propuesta genera en los niños mucho asombro
y un entendimiento muy grande entre actrices y espectadores.
Un espectáculo ideal para iniciar a nuestros
hijos en el asombroso mundo del teatro.
ø
por Paula Cabrera
Más
información en: www.proyectoupa.com.ar
|