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Ella
cumple con ésta cinco temporadas poniendo
en escena las canciones y los cuentos de María
Elena Walsh. El hace años que no participa
de un espectáculo para chicos. Anita
Martínez y Diego Ramos estrenan una versión
libre de Doña Disparate y Bambuco -todo
un clásico, que subió a escena
por primera vez en 1963- que incluye clown,
acrobacia, malabares y teatro negro.
Dicen
que en contraste con el estrés de la
televisión, el teatro, y sobre todo el
material de María Elena, resulta un bálsamo,
un placer total. "Me gusta trabajar para
chicos -asegura Ramos-, en su momento me había
cansado porque es agotador, pero es muy lindo
y últimamente se están haciendo
cosas bárbaras".
Ramos recuerda su propia experiencia infantil
como espectador de teatro. "Me acuerdo
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cuando
me llevaban a ver las cosas de María Elena
Walsh, a los Titiriteros del San Martín o el
Teatro Negro de Praga. No sólo mi mamá,
mis dos tías Nelly y Aideé, las hermanas
de mi papá, me llevaban todo el tiempo, a ellas
les debo el amor al teatro y les debo ser actor. Me
encantaba, después iba a mi casa y hacía
títeres".
Aún
concibe como una sensación maravillosa ese
momento casi mágico en que se apaga la luz
antes de empezar la función. "Sos vos,
el telón y andá a saber qué hay
atrás -describe-. Me parece que para los chicos
ver teatro es muy estimulante. Es genial que un cuentito
te haga disparar un montón de fantasías
y que después de eso, ese chico vaya y estudie
de otra manera, juegue de otra manera o se relacione
de otra manera".
"A
mi me han ofrecido hacer otros infantiles -cuenta
Anita Martínez- y siempre me pasa lo mismo.
Cuando vos hiciste María Elena Walsh y tenés
un texto que no es de ella, te cuesta mucho. Hay otras
cosas excelentes y divinas, pero trabajar en este
contexto, con esta temática, esta cosa tan
circense y todas las letras de ella que son tan contundentes,
me resulta como una suerte de caricia".
El
País de nomeacuerdo, El Reino del revés,
¿Lo ves o no lo ves? fueron los títulos
anteriores que la tuvieron a Anita como "cabeza
de compañía", siempre con dirección
de Juan Bautista Carreras y acompañada por
La Banda de María Elena, un elenco de trapecistas,
clowns, malabaristas. Este año es la primera
vez que suman a otro actor. "Sumar a Diego fue
buenísimo -asegura Anita-, el espectáculo
ganó un montón. Es uno de los actores
jóvenes que, además de ser hermoso,
es talentoso, canta, baila, actúa. Y para este
espectáculo que requiere una persona formada
teatral y vocalmente, es ideal".
La
propuesta de este año mantiene el formato habitual
de las anteriores: un recital de canciones, más
que una historia con nudo argumental. Por eso se trata
de una versión libre de Doña Disparate
y Bambuco, en la que suman tres cuentos que no están
en la puesta original y en la que prometen una versión
muy big band de Manuelita.
ø Fuente: CLARIN
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